sábado, marzo 04, 2006

Ella

Haciendo camino lleno el cielo de nubes grises, lloverá hoy?, supongo, el clima es impredescible.
A veces el andar también, no podía hacer nada más q liberarla, su alma ya había perdido toda luz y con ello de alguna manera había muerto, antes de q el hecho en concreto sucediera, evitando aquel auto por la carretera, cruzando cómo siempre lo hacía con el semáforo en rojo, su vida se paró por un momento, y esa persona pasó a su lado sosteniéndola del brazo, ayudandola a cruzar más rápido y con eso interrumpir el instante de su muerte, cómo pudo hacerlo, aun se lo pregunta, pero no le haya respuesta, no era el momento, la verdad es q si lo era, y ella lo sabía, pero por algún macrabo motivo el destino cambió, y ella pasó a ser una persona más que día a día se salva de su imprudencia, pero está condenada, la muerte la persigue por q ella se le ha escapado e intentará hacerlo de nuevo cuántas veces pueda, aunque esa cruz oscura la marcó, existe quién puede huir de ella y hacer malabares para esquivarla, ella comprendió q si podía, pero a q se debía, su vida no era de las mejores, y a decir verdades sería mejor yacer bajo flores pensaba ella, q seguir caminando bajo aquellas nubes grises siempre sobre su cabeza, aun cuándo fuertes rayos de sol arremetieran contra su cara fresca y blanca, quemando hasta sus ideas y secando lentamente su cerebro.

Ella sigue caminando, pensando en que momento tendrá q hacer frente a su destino, deseando vencer el instinto primitivo que nos impulsa a todos a sobrevivir, es algo innato en nosotros los seres vivos, nos cortamos un dedo y enseguida soltamos el cuchillo, casi sin pensarlo es algo mecánico, grabado en nuestro ADN, pero ella deseaba vencer ese deseo ancestral, para dar paso a que su historia se completara, y así cerrar el libro de su vida, pero sin saberlo, la sigue sortendo.

Hoy miró la carretera y al bajar del carro, cruzó con los ojos cerrados, permaneciendo sin saber cuánto tiempo parada sobre aquella vía tan transitada, viendo interrumpido su silencio con un grito ronco de algún chofer de combi - cruza loca-, seguido de un suspiro termina de pasar y llega al otro lado sintiendose segura sobre la vereda, pensando en q se dejó vencer nuevamente...

jueves, marzo 02, 2006

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Dijiste q podía seguirlo quién deseara, pues lo haré yo digler

Cinco lugares dónde poder morir felizmente:
Siempre he tratado de evitar ese tema

Cinco series de televisión:
Queer eye for the straight guy
Los simpson
Law and order (criminal intent)
Nip tuck
...

Cinco peliculas inolvidables:
El gran pez, me encantó!
Atrapado sin salida
El padrino
highlander
Pulp fiction

Cinco libros imprescindibles:
Ensayo sobre la ceguera
Cien años de soledad
Veronika decide morir



Cinco canciones inmortales:
Suna
The trooper
Mundo nuevo
With or without you
Love me tender

Cinco trabajos interesantes:
Médico veterinario
Documentalista
Corresponsal (pero no de guerra)

Cinco personas q deseen continuar la cadena:
Keoshi
Mat
Espergesia
Kubi
Monarcaxx

Para tí!

Con la noche llegas tu
Con el día, con las estrellas
Con la luz
Soñé contigo con luna nueva
Solo luces en el cielo oscuro
Y tu voz en mi cuarto.

Respiro tu aliento,
Mi cuerpo tiene tu olor
Está impregnado muy profundo en mi alma,
Regálame tu risa,
Ahora que todo me es ajeno
Tu amor siempre será Mío.

Esto lo escribí para tí y lo sabes...

martes, febrero 21, 2006

20 de febrero

Ayer fue el cumpleaños de mi padre, y al llamarlo desde un locutorio perdido en el tiempo, pude sentir su voz alegre de escuchar a su hija, al otro lado del charco, creyendo q si así lo deseaba podría traerla con sólo desearlo y así lo hizo, me remonté a esa casa dónde aprendí a jugar, dónde rompí mi primer pantalón, dónde me desvelé en la puerta conversando hasta tarde, dónde me dieron un beso con sabor a coca cola y pude soñar!
Sentí a mi padre tan cerca y la nostalgía invadió cada parte de mi cuerpo, las lágrimas salian sin poder evitarlo y el no se dío cuenta, sólo me escuchaba con una gran interferencia, pero eso no me importó, sólo pensaba en la mirada de mi padre muy triste a veces, brillante ahora por mi voz.
Con un cuidate mucho hijita, come bién se despidió y el teléfono tibio se quedó en mi mano, no podía colgarlo!

miércoles, febrero 15, 2006

40 noches

faltan un poquito más de 40 dias para verlo q emoción siento, no he podido postear, por q ahora vivo sola y debo ajustarme en los gastos, ya les contaré más adelante cómo es el depa en el q vivo, y la gente con la q vivo, bueno en realidad es triste llegar y entrar a mi habitación y encontrarla vacía, a veces no deseo llegar, o cuando lo hago sólo me echo en la cama y duermo, es q también llego muy cansada x este trabajo matador.

Cómo me hace falta!!, deseo tanto poder besarlo y embriagarme de su aroma, perderme en su cuerpo y soñar soñar...

Cantando

Y se marchó,
Y a su barco le llamó libertad
Y en el cielo descubrió gaviotas....

Recordaba q antes nunca podía escuchar esa canción sin ponerme a llorar, pasaron los años y ahora una tristeza me invade cada vez q la escucho, por eso no lo hago, pero justo hoy estaba terminando de hacer arroz para almorzar con mi sobrina, y ella se metío en la compu y puso esa música me llamó la atención q ella a sus 9 años escuche ese tipo de música, y mientras ella cantaba, no podía dejar de pensar q afortunada es, de alguna manera canta y canta mientras dibuja corazones y rie inventando cuentos, yo a su misma edad, nunca pude hacerlo, pero me alegra mucho q ella si lo haga, hoy soy muy feliz, aunque la distancia me haga poner triste, lo recuerdo y pienso q ya falta muy poco para q todo esto quede atrás y vuelva a sonreir al ver su rostro a través de los vidrios de un aeropuerto.

martes, enero 17, 2006

El espejo

Sentía que brotaba caliente por la comisura de sus labios un río rojo, que lejos de provocarle dolor en el rostro, le quebraba de a poco el alma.

Ella observa el anillo q llevaba con orgullo en un época no muy lejana, ahora manchado de sangre, le restrega contra la cara, que aquel hombre q duerme a su lado ya no era el que conoció o creyó conocer, sus manos ya no servían para acariciarla, y esas piernas ya no le daban calor, sólo temor al escuchar sus pasos tambaleantes luego de una noche de juerga, acercarse con el aliento avinagrado, susurrarle al oído con esa voz vieja macerada en alcohol, que esa noche tendría un poco de acción, sin importarle si estaba de humor; el olor rancio a cantina y a aserrín le provoca arcadas, intenta disimularlas dándole la espalda, ya no recuerda cuando fue la última vez que lo hizo por q lo deseaba, mirando su cara en el baño, hoy sólo siente asco de sí misma, mientras quita con la toalla esa mancha roja que tiene sobre los labios, que por más q frote nunca saldrá.